Esta soy yo.


"Lo que inició como un espacio de desahogo, se convirtió en un espacio de testimonio. Lo que Dios ha hecho en mi vida, es mi deber contarlo. No para mí sino para glorificar Su Nombre, sobre todo nombre. Él vive, Él nos ama, Él es real. Él cambió mi vida, para siempre."

domingo, 14 de febrero de 2016

BAJO LA SOMBRA DE UN ARBOL- Las Zonas Verdes de la U


Para quienes hemos trabajados en cubículos de concreto donde la luz del sol acaba tan solo al ingresar en ellos y al terminar la jornada solo se aprecia la melancolía de una noche estrellada, trabajar en el Campus de UNINORTE, donde cada hora del día tengo la libertad de contemplar la naturaleza es, simplemente, un regalo.

Basta recorrer la plazoleta central en marzo para deleitarme con cada uno de los racimos exuberantes de flores de Roble Amarillo que brotan por doquier alegrando la primavera tropical. O en enero cuando salen humildes las flores de Roble morado, despidiendo con nostalgia la navidad  dando la bienvenida al nuevo año.Una tarde, mientras caminaba por el pasillo de Mecánica, la naturaleza, me regaló un hermoso espectáculo vespertino: cientos de flores de lluvia de oro caían bajo el embrujo de una suave lluvia formando un tapiz de amarillo sobre el prado universitario. Fue mi pequeña pausa activa, viva, activa, un verdadero descanso ocular.Mi último descubrimiento ha sido un árbol bellísimo, adusto, de rama tupida que da la bienvenida al nuevo edificio Multipropósito, recientemente inaugurado. Su sola forma inspira respeto. Se descubrió que esta especie acompaña la tierra desde hace varios cientos de años. Es el guardián del edificio y de los límites del campus.

Los hermosos jardines que nos rodean y que son uno de nuestros tesoros más preciados, han sido creados con esmero. Me sorprenden las especies estratégicamente colocadas, creando sombras a cualquier hora del día, sus alturas inusuales y su rectitud, como un hijo bien formado. Me entero que tampoco ha sido al azar el no tener “árbol torcido”.  Según Carlos Clavijo Director de Servicios administrativos, se aplica una técnica de poda que logra incrementar las alturas y mantener el tronco recto, se aplican distancias mínimas para que una sombra no impida el crecimiento de los demás árboles y se aprovechan las virtudes de cada uno para beneficio del entorno. Detrás de la estética que me enorgullece como egresada Uninorte se esconde un propósito de enfriamiento natural que ayuda a reducir el consumo de energía del Campus. Una práctica que ojala pudiera ser replicada por cada uno de los que tenemos un espacio para sembrar en nuestras viviendas.


Soy Pamela Cruz, escribiendo sobre el tesoro natural del que disfrutan los estudiantes uninorteños en una ciudad cada día cada día menos verde y con más concreto. Un tesoro que deberíamos replicar en cada uno de nuestros espacios vitales, más allá de las fronteras universitarias.