A esta hora, hace 23 años, estaba en un parrandón buenísimo en el antiguo Hotel Dann de Barranquilla. Eramos 123 personas bailando y riendo. Mi vestido se había roto en una de las vueltas del vals. Había llegado 45 minutos tarde a la iglesia y, en la época de no celular, desde un teléfono fijo, uno de los invitados había llamado, al borde de la histeria a mi casa, para informar que el sacerdote amenazaba con cancelar la boda. Finalmente llegué a la iglesia, feliz como una perdiz, mientras veía a un novio - (el de la boda de las 11 am) mirarme con furia, y yo caminaba al encuentro de mi amado. Me casaba un 16 de agosto del 1997, a las 10:45 am en una Iglesia Inmaculada llena de flores de colores, con mis mejores amigas como damas de honor, mis sobrinos de pajecitos, luciendo el vestido más hermoso del mundo, mi cabeza decorada con flores de colores, la virgen en un lazo blanco adornando mi garganta y una sonrisa que casi me tetanizaba el rostro. Aún recuerdo los votos, si, los mismos que todas recitamos cuando nos casamos:
"Yo, Pamela, te quiero a ti, Gilberto, como esposo y me entrego a ti, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y la enfermedad, todos los días de mi vida."
Recitaba el equivalente al juramento hipocrático para los médicos. Sobre todo, la parte que dice "todos los dias de mi vida".
Nuestro matrimonio ha sido todo menos perfecto. Si, reconozco públicamente que no ha sido un valle de lirios y rosas. Ha sido más bien una aventura, de esas que comienza con una planeación, con todo el equipaje y con camino trazado que poco a poco va cambiando de rumbo. Nos ha tocado acampar en lugares apacibles y a veces en lugares oscuros y tenebrosos. Nos ha tocado mojarnos bajo la lluvia y a veces sentimos que no llegamos a un lugar seguro, inclusive que queremos abandonar el viaje. Hemos peleado, pero también nos hemos reído, nos hemos abrazado y también nos hemos alejado. Nos hemos quedado sin recursos, pero luego los hemos recuperado. A veces el camino se ha hecho eterno, cuando ha sido dura la jornada, y luego, sentimos que el tiempo ha volado. Hemos sobrevivido al paso de los años, a nuestros cuerpos imperfectos que cambian cada día, acariciamos con orgullo nuestras las cicatrices, las que se ven y las que no se ven. Son el reflejo de nuestras propias luchas, de nuestras victorias.
El nuestro ha sido un matrimonio imperfecto, lleno de defectos. He comprendido que el matrimonio es una aventura que se hace junto a la persona perfecta para mi. Y ese ha sido mi compañero de viaje. No hubiera podido hacerlo con alguien más.
Soy Pamela Cruz, escribiendo un 17 de agosto de este indecible año, celebrando una vez más, por haber llegado a puerto seguro, por seguir en esta aventura, nosotros un par de seres imperfectos viviendo nuestro perfecto amor, ese que Dios bendijo una mañana de agosto, soleada, preciosa, feliz. Esa si, Una mañana perfecta.
"El amor es sufrido, es benigno;
el amor no tiene envidia,
el amor no es jactancioso,
no se envanece;
no hace nada indebido,
no busca lo suyo,
no se irrita,
no guarda rencor;
no se goza de la injusticia,
mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta."
1 Corintios 13:4-8
Q bellas palabras y lo esencial es q vienen de tu corazón,gracias Pamella x compartir tus momentos de dicha y felicidad pero tambien de tristezas🤗eres una escritora 👏esperare tu libro😍 muchas felicidades y soy testigo del gran Amor q tienen💕
ResponderEliminarGracias. Amen.
EliminarEse es el amor ,es imperfecto,puro,verdadero,con muchos defectos y lo mejor cuando es recíproco... así sea bienvenida todas las aventuras,todo sea soportado sin reproches en nombre del amor...eso si es llamado y bienvenido amor pa toda la vida...amor de calidad.2
ResponderEliminarAmén. Así es.
EliminarMe emocione Pamela cuando lei tu historia de amor, de vida en pareja, y de enseñanza para seguir adelante. Viva el amor
ResponderEliminarLa vida, he descubierto, es un tropezar constante pero acompañado se hace tolerable.
EliminarMe emocioné al leerte Pame. Que bonito lo que dices y como lo dices.
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