Esta soy yo.


"Lo que inició como un espacio de desahogo, se convirtió en un espacio de testimonio. Lo que Dios ha hecho en mi vida, es mi deber contarlo. No para mí sino para glorificar Su Nombre, sobre todo nombre. Él vive, Él nos ama, Él es real. Él cambió mi vida, para siempre."

domingo, 24 de noviembre de 2024

El Club


Mi esposo tiene un grupo de amigos con los que se reúne religiosamente cada semana. 
Se turnan casa, el anfitrión brinda la cena y durante unas horas se ponen al día en sus actividades, discuten de política, de comida, de futbol y todo alrededor del dominó.

A mí ese juego nunca me ha gustado porque nunca lo he entendido. Requiere de una lógica de la que creo que carezco y de una destreza para detectar las fichas de los demás, y poder, entre tu compañero y tú, derrotar a los oponentes.

Cuando es en mi casa, yo me encierro en mi cuarto de estudio, y los escucho gritar, reírse y golpear las fichas alegremente.

Durante el año, pocas veces han suspendido las jornadas, por causas de fuerza mayor. Mejor dicho, llueva, truene o relampaguee, allí está ese grupo de escandalosos deportistas de mesa en su cita semanal. Me alegra el corazón, y confieso que me daba mucha envidia ver como ese grupo de ocho hombres maduros, disciplinadamente se reúne sin excusas para compartir algo en común.

Hace unos años cayó en mis manos un libro que me cambió para siempre. Ese libro que me confrontó con toda mi esencia como mujer, esposa, madre, amiga, hija del Padre. Me contaba una realidad que hasta entonces no había visto ni contemplado de mí misma, ni de la mujer actual.

En su momento estaba tan ansiosa de contárselo al mundo que hice un par de LIVE con el primer y segundo capítulo para que la gente se animara a leerlo conmigo, en Vivo. ¡Que ilusa!  También lo regalé a un par de amigas que se parecen mucho a mi y que yo sentía que “debían leerlo” para que les descorrieran los velos que a mí me había descorrido esa lectura. Todo fue en vano.

Finalmente, mi librito quedo guardado en la biblioteca en espera de una oportunidad mejor para compartirlo. Y esa oportunidad llegó hace un mes.

En un impulso motivado por las porquerías que estoy viendo en materia de música compuesta por mujeres, cantada por mujeres y dirigida para mujeres, donde nos gritan “empodérate, sé libre, perrea, eres mejor que el hombre, usa tu cuerpo mal pa’ pasarlo bien, factura más y llora menos”, llamé a unas amigas y les propuse leer juntas ese librito, porque todas tenemos hijos e hijas  y porque sentía la necesidad de prepararnos y prepararlos para hacer frente a este desastre de “guerra de sexos” que ahora se hace mas descarado que nunca.

Comencé orando y pidiendo a Dios que ninguna tuviera obstáculos para llegar a casa. Que tuviéramos el libro, que tuviéramos el corazón dispuesto. Que viniéramos con alegría. Que no miráramos el reloj. ¡Tantas cosas pedía en oración!

Mi anterior club, claudicó por la presión del tiempo sobre nuestras agitadas vidas y por la presión de la verdad que, a algunas nos costaba asimilar. La verdad duele, “pero nos hace libres” dice el Señor. Y para algunas, es mejor no sentir dolor que vivir en libertad.

Pues bien, mi oración ha sido contestada y tras cuatro sábados continuos de reuniones, hoy me levanté con un profundo agradecimiento al Señor porque recordé las imágenes que me han acompañado en estos sábados:

“Cinco mujeres que apartaron de su ajetreada agenda de mamás, un espacio que comenzó de dos horas y terminó siendo media jornada del día, llegando puntuales a la casa de la anfitriona como jamás pensé verlas: radiantes, alegres, con un bolso donde hay muchas cosas de nosotras las mujeres, y además un libro, resaltadores, una biblia en algunas y en otras, una Biblia digital”.

Ayer fui consciente de que teníamos un club. ¡Que risa! Así se llama el grupo: Club de Lectura. Pero ayer supe que teníamos un Club de verdad, verdad. Como el que soñaba de niña cuando hacía carpas con sábanas, para invitar a amigas que nunca fueron para compartir secretos en común.

Este precioso club, comparte secretos. Secretos del cielo que nos son revelados a medida que nos adentramos en la Palabra. Compartimos alimento espiritual y físico. Leemos, en un orden aleatorio y tan perfecto, que cada una termina leyendo algo que responde a su situación particular de ese día.

En nuestro club, el tiempo no pasa, las risas se escuchan, las lágrimas se enjuagan, los abrazos consuelan. Este club ha sido una oración de mi alma y contestada en el cielo, por esa intimidad que pensé que no volvería sentir con cinco amigas escudriñando juntas, la Palabra mientras entre nosotras se siguen forjando lazos y lazos que nos hacen más fuerte con el pasar de los días.

Soy Pamela Cruz escribiendo hoy 24 de noviembre del 2024 con mi corazón agradecido, porque el Señor ha permitido un espacio para aprender más del diseño divino que Dios quiso con nosotras y el privilegio de hacerlo con ellas, mis amigas. 

6 comentarios:

  1. Que lindas palabras Pam. Este ha sido un espacio lleno de aprendizajes, amor, amistad y muchas risas. Le doy gracias al Señor por cada una de uds. Las quiero.

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    1. Hermosas Palabras Pam, no solo tu oración ha sido escuchada, la mía también y me siento más que bendecida con este espacio. Bendito Dios que nos lo regaló y nos unió. Las amo con todo mi corazón. ♥️

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  2. Gracias Pam por ser artífice de este 'club' al que me invitaste con el cariño que te caracteriza y con mi convicción de que algún propósito Divino y no humano me movió a decir que si, aunque ese propósito no le he descubierto del todo, si me encanta la idea de tener este grupo de mujeres maravillosas y bellas cada una, con las que compartir algo de lo que Dios nos revela en cada capítulo de este libro y de nuestro vivir como mujeres. Gracias al Todopoderoso por escuchar tus oraciones🙏

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  3. Me encanta Pame, creo que nuestra generacion siempre se ha caracterizado por construir y crear momentos que generen paz y tranquilidad. Un abrazo

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  4. Hermosas palabras amiga, agradecida con Dios por permitir que en cada reunión tengamos un aprendizaje y un momento especial para compartir y apoyarnos, las quiero mucho ❤️❤️

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  5. Hermoso tiempo Pamela y ruego al Altísimo para que no decaigan y que saquen ese tiempo ,de encuentro siempre para crecer espiritualmente.

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Gracias por tus comentarios!!