Esta soy yo.


"Lo que inició como un espacio de desahogo, se convirtió en un espacio de testimonio. Lo que Dios ha hecho en mi vida, es mi deber contarlo. No para mí sino para glorificar Su Nombre, sobre todo nombre. Él vive, Él nos ama, Él es real. Él cambió mi vida, para siempre."

miércoles, 4 de diciembre de 2024

¡La paja en el ojo ajeno!


Asumí el reto personal de leerme la Biblia de inicio a fin, ojalá en un año. Desde que era pequeña quise leerla pero tengo que reconocer que no pasaba de Genesis 6. Me dormía y no entendía ni la mitad de las palabras que leía.

Abandoné la intención y mi Biblia quedó relegada por allí en un rincón donde siempre estaba abierta en el Salmo 90 “Señor tu nos has sido refugio de generación en generación”. Muchos años después y a raiz del remezón COVID que me cambió la vida para siempre, mi fiel compañera se llama Biblia. La leo en desorden y de acuerdo con lo que deba leer, casi todos los días.

Un día cualquiera llegué a la librería cristiana por un libro y me atrapó una Biblia de arte, con notas a los lados para escribir. Estaba en promoción y como si hubiera sido zapatos, la compré. En casa tenemos 9 biblias repartidas en toda la casa. Pero esta era especial. Era hermosa y tenía espacios para escribir, así que la compré.

Y para darle un uso particular, decidí que sería la biblia de mi reto de los 365 dias leyéndola y en orden.😀

¡Que maravilla conocer la historia en ese orden asi sepa que hay cosas que pudieron suceder antes o después, cuando ya uno sabe como encajan el Nuevo testamento con el Antiguo, de forma tan perfecta!.

En esta ocasión, sé que la estoy leyendo como una niña leyendo una novela. Literalmente. Soy consciente que me falta mucho para llegar a las aguas profundas del entendimiento divino, pero estoy disfrutando poco a poco cada palabra leía e imaginandome las escenas que se llevaron a cabo en cada lugar.

Pues bien, estoy en la parte donde los israelitas salieron de Egipto, de la mano y en la compañía nada más y nada menos que del Altisimo. ¡He resaltado las tantas veces que dudaron de la grandeza de Dios!. Cuando los perseguían, cuando cruzaron el mar rojo, cuando tuvieron hambre, cuando tuvieron sed, y Dios seguía proveyendolos… y ellos quejándose… 

Anoté en mi Biblia, "¿por que se quejan? Por que no creen? ¡Que vergüenza!" Me siento avergonzada por su comportamiento hace mas de 6.000 años con el Señor.

Pues bien, estos días, yo he pasado por ciertas circunstancias que desaniman. Pegada como estoy del Señor, me han tocado la fibra y, aunque intento no pensar en ello, a veces es inevitable la angustia.

Hace una semana ví un reflejo de Su Presencia en mi día a día, y le dije "Gracias Señor. Que belleza. Gracias por no abandonarme".

Y de repente, un pensamiento pasó raudo y burlón por mi cabeza “Por qué  juzgas a  los israelitas, si eres igual?”

Que fácil es para nosotros ver la paja en el ojo ajeno cuando tenemos toda una estructura civil en el nuestro. Desde el inicio hemos sido de poca fe… y seguimos siendo tentados con la duda, cuando algo no nos sale bien a nuestros ojos.

Hoy comencé a comprender ese pasaje del desierto como la muestra maravillosa de nuestra debilidad en las adversidades, y de la necesidad imperiosa de no apartar ni un segundo los ojos del Señor, ni soltarnos de Su mano y, aunque nos sintamos abandonados, tengamos la certeza de que Él lo tiene todo bajo su perfecto control.

Soy Pamela Cruz escribiendo hoy 04/12/2024, recordando en pasajes biblicos nuestra frágil naturaleza humana de criticar a los demás sin darnos cuenta que somos iguales, o más faltos de fe que nuestros antepasados bíblicos. 

Si consideras que esta lectura puede servirle a alguien incrédulo que necesite reconocer sus pequeños milagros diarios, compártela y coméntala. 🙌


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«¡Si tan solo el Señor nos hubiera matado en Egipto!—protestaban—. Allá nos sentábamos junto a las ollas llenas de carne y comíamos todo el pan que se nos antojaba; pero ahora tú nos has traído a este desierto para matarnos de hambre».
Entonces el Señor le dijo a Moisés: «Mira, haré llover alimento del cielo para ustedes. Cada día la gente podrá salir a recoger todo el alimento necesario para ese día. Con esto los pondré a prueba para ver si siguen o no mis instrucciones. El sexto día juntarán el alimento y cuando preparen la comida habrá el doble de lo normal».
Exodo 16:3-4
22 E hizo Moisés que partiese Israel del Mar Rojo, y salieron al desierto de Shur; y anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua. 23 Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara.[a] 24 Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? 25 Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. 
                                                            Éxodo 15:22-25
17 Conforme al mandamiento del Señor, toda la congregación de los hijos de Israel partió del desierto de Sin en jornadas cortas hasta acampar en Refidín. Pero allí el pueblo no tenía agua para beber, así que todo el pueblo discutió con Moisés y le dijo:
«Danos agua. Queremos beber.»
Moisés les dijo:
«¿Por qué se pelean conmigo? ¿Por qué ponen a prueba al Señor?»
Pero el pueblo tenía sed, y murmuró contra Moisés, y dijo:
«¿Para qué nos hiciste salir de Egipto? ¿Para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?» Entonces Moisés pidió ayuda al Señor y le dijo: «¿Qué voy a hacer con este pueblo? ¡Un poco más, y me matarán a pedradas!»
Exodo 17:1-4

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