Esta soy yo.


"Lo que inició como un espacio de desahogo, se convirtió en un espacio de testimonio. Lo que Dios ha hecho en mi vida, es mi deber contarlo. No para mí sino para glorificar Su Nombre, sobre todo nombre. Él vive, Él nos ama, Él es real. Él cambió mi vida, para siempre."

jueves, 3 de marzo de 2016

La Pesadilla

Tuve una pesadilla. De esas pesadillas en las que no existe un despierto caritativo q te sacuda y tienes que padecerla solo hasta que, de las entrañas, salen las fuerzas para abrir los ojos mientras respiras agitado.

Tengo sueños recurrentes que agotan. Pero este, me perturbó en realidad. Recorría la ciudad y mientras, manejaba veía los esqueletos de lo que alguna vez habían sido exhuberantes árboles, ejemplo de la visión de ciudad de aquellos que los sembraron. Morían poco a poco... como el que se  desangra lentamente o se deshidrata, sin nadie que le dé agua. Sin nadie que lo auxilie. En la mas completa de las indiferencias. El paisaje era gris, mejor dicho blanco y negro. Era una jungla de concreto y troncos secos. Dantesto. Cómo si una oleada de calor hubiera arrasado y solo quedaran ramas quemadas y secas y árboles con algunas hojas por caer. Mientras pasaba, el estómago me ardía. Me debatía entre la verguenza, la tristeza y la rabia. No había hecho nada al respecto. Los peatones caminaban mientras miraban al suelo, absortos en sus celulares. Los conductores miraban el celular o hablaban, esperando el cambio de semáforo. A nadie le importaba. A nadie le importó. Yo incluida. Llegué a casa y caí dormida exhausta del llanto.

Al otro día me desperté pensando en el miserable recorrido que me esperaba. Las mismas calles muertas: "Naturaleza muerta" le puse al paisaje que me esperaba.  Salí,  y de repente... todo era verde y color. Arboles frondosos adornaban, cada 50 metros, mi recorrido. Mi vía se siente viva. Llena de color. No entiendo. No sé si lo que habia visto la noche anterior habia sido sueño o no.  Los ojos hinchados del llanto me delatan. "Algo no cuadra" me digo. Me siento como viviendo "Inception" de Leo Di Caprio, un sueño dentro de otro sueño.

Llego a mi oficina confundida pero emocionada. "Cómo cambió la ciudad" le digo a mis compañeros. Me miran con indiferencia. Recordé que ellos chatean camino al trabajo y a la casa. Abro el periodico y la primera noticia del diario, reseñada como la gran hazaña que convertirá a esta ciudad en un ejemplo mundial, dice:

"Se inician los trabajos de reforestacion de la ciudad".

Por la redacción

Con una inversión de 100 mil millones de pesos aportados por el ente público y el gobierno, se iniciaron anoche los trabajos de reforestacion de la ciudad para recuperarla el desastre ecológico causado por la naturaleza y la peste de la pajarita que se ensañó con los árboles de ciudad, pese a los esfuerzos por erradicarla."

Desperté asustada.  De pronto, sentí que había anticipado una tragedia igual a una realidad que ya vivo: la tragedia de El Lago del Cisne.

Soy Pamela Cruz escribiendo hoy 05 de marzo sobre una pesadilla que a nadie le importa. Pero que puede ser tan real, en el mediano o corto plazo, como el nuevo parador turistico montado sobre la burla ambiental más vergonzosa de este departamento, la tragedia del lago. 

PD: Cuenta la leyenda, erradir a la pajarita le costaba al dueño de casa entre  30 y 40 mil pesos, billete que se pagana a un jardinero que podaba el arbol y exterminaba a  "la pajarita", planta parásita que se posa en las copas de los árboles  y extrae la savia del mismo secándolo por completo. 

La misma leyenda cuenta que en las fincas lo podaban y lo quemaban para que no se reprodujera el bicho en el resto de arboles. Así se resolvían los problemas antes de la era de las contrataciones y los proyectos. 


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