Esta soy yo.


"Lo que inició como un espacio de desahogo, se convirtió en un espacio de testimonio. Lo que Dios ha hecho en mi vida, es mi deber contarlo. No para mí sino para glorificar Su Nombre, sobre todo nombre. Él vive, Él nos ama, Él es real. Él cambió mi vida, para siempre."

lunes, 20 de julio de 2015

AQUELLOS TESOROS QUE NO SABEMOS ...

Hoy como se habrán podido percatar quienes me siguieron, tuve una ajetreada jornada  poniéndome al día con el ambiente festivo que se vive en el mundo, ante la llegada inminente de un año mas de navidad.

Este año sin embargo, y como ya lo dije en un post, mi espíritu no había logrado entrar en la onda. Finalmente, y en un acto espontaneo y milagroso, comenzó mi hogar a llenarse de aquel espíritu representado en cosas y en lo que significan en mi vida. Mis amigos, mis momentos, han estado reflejados en cada uno de los múltiples adornos eclécticos que adornan un árbol, que según mi suegra ya debería ser cambiado. Cada año lo pienso, pero luego recuerdo que fue comprado en el Vivero San Diego en unas vacaciones de Agosto, cuando mi hijo tenía 5 años y nosotros nos embarcábamos en unas vacaciones maravillosas a la Isla Cocoliso… y entonces se me pasan las ganas de cambiarlo. Ese árbol tiene más recuerdos que hojas, pero no me importa.

Tengo un pesebre  cuyos 18 años ya le pesan a la pintura que se va cayendo poco a poco. Luego recuerdo que lo compramos en una venta callejera de esas que salen espontáneamente en esta época y justo cuando mi esposo y yo estábamos apretados de dinero. Y entonces lo coloco en la mesa de centro, para recordarnos los tiempos  duros de nuestro matrimonio.  Sigo sacando cosas y encuentro un tren, de esos que echan humo, suenan la sirena y se mueven. Y  llega a mi memoria mi hijo a los 3 años viendo aquel obsequio, que 12 años después aun se mueve, y me recuerda que hay cosas en un mundo tan desechable como este, que aún perduran y mantienen su brillo pese a los años, y entonces lo coloco cuidadosamente debajo de mi mesa, esperando que alguno de mis sobrinos, en esta navidad, hagan la misma cara que el mio hacia cuando se movía. Salen de las cajas mis 9 ángeles comprados en Makro en mi primera navidad, y que son infantiles para algunos, inclusive para mi con mis 42 años encima, y luego recuerdo que su rostro feliz y alegre, nos hacían sentir que de noche tomaban vida y se divertían mientras dormíamos, como los duendes de la historia de zapateros, esa que nos contaban de niños. Sale una paloma y un colibrí y recuerdo la bella costumbre que mi esposo me hizo tomar de comprar todos los años un detalle para ir enriqueciendo nuestra navidad. Y luego cuando veo el conjunto de cosas que tiene nuestra casa, siento el espíritu de cada navidad que hemos disfrutado juntos desde hace 18 años, y siento que cada uno es un pequeño tesoro escondido que sale a la luz en diciembre, para recordarme la bendición que ha sido mi vida cada año.

A veces, sentimos que no tenemos nada adentro. Que nos falta todo. Que no queda nada.  Pero si tan solo permitimos que un rayo del espíritu entre a nuestra casa, a nuestro corazón, a nuestra mente y a nuestro espíritu, podremos ver como se iluminan los pequeños tesoros que poco a poco se han ido construyendo en nuestra vida, tesoros escondidos hasta para nuestros ojos. Podremos limpiarlos y dejarlos brillar. Y entonces, es posible que podamos sentir, la inmensidad de nuestra existencia, lo valioso que ha sido nuestro recorrido, bueno o malo, pero nuestro camino, y seguir adelante. Sentir que en cada navidad esos tesoros que vas acumulando, te van dando la fuerza para seguir disfrutando de la existencia,  seguir dando la pelea y agradecer por estar rodeado de gente maravillosa, de familia maravillosa, y de bendiciones que no se ven pero que se sienten con cada paso que damos.

Soy Pamela Cruz escribiendo hoy 7 de diciembre/2014 cuando falta poco para que inicie oficialmente la temporada del año, donde se hacen todos los balances y por muy malo que haya sido un año, siempre, siempre, existirá un tesoro guardado que ponga en equilibro nuestro balance.