Esta soy yo.


"Lo que inició como un espacio de desahogo, se convirtió en un espacio de testimonio. Lo que Dios ha hecho en mi vida, es mi deber contarlo. No para mí sino para glorificar Su Nombre, sobre todo nombre. Él vive, Él nos ama, Él es real. Él cambió mi vida, para siempre."

lunes, 20 de julio de 2015

VIVIENDO EN LA MANIPULACION

Anoche me vi V de Vendetta. Solo cuando terminé de disfrutarla en todo su esplendor, ósea ver una película grabada, devolverla, volverla a ver y volver a leer sus diálogos perfectamente bien definidos, entendí el poder de esas 2 horas y medias, convertidas en 3 por cuenta de todo lo anterior. La película tiene el sello de los Hermanos Waichosky. Los mismos que nos encantaron con Matrix y todas sus secuelas.

La historia es hipotética en el contexto pero mas real que nunca. Un país, Gran Bretaña, viviendo en la posguerra y bajo el liderazgo fuerte de un mesías que instauró, un régimen bastante particular donde la individualidad se penaliza y el país vive en una aparente calma de ciudadanos apacibles distraídos por el sistema con programas de televisión que los hacen reír, con un sistema que les trae paz y tranquilidad y llevando una vida plena… y plana, mientras en la oscuridad, reina la manipulación de los poderosos. Me recordó a Hitler, a Ceausesco, a Stalin, a Chávez.  Me recordó personajes que han vivido antes de mi, pero también que están viviendo ahora. En mi esfera nacional, me recordó a Ordoñez nuestro Supremo Procurador (el de la película era un Canciller), que perseguía y mataba a los homosexuales, a los ateos, a los comunistas. Perseguía a los diferentes. O al mismísimo Uribe, sin cuya presencia, según sus fanáticos, este país se hubiera ido al despeñadero.  Hasta yo misma estuve de acuerdo con él la primera vez, y luego en la segunda, se encargo de volverse uno de ellos. Me recordó el poder paralizador del miedo. Me recordó las zonas de confort. Me recordó las formas de tortura. Me recordó la esperanza, el poder de los símbolos, de las palabras.

Me recordó a mis amigos que me dicen que un alcalde que nos gobernó hace un par de años, podría ser nuestra mejor opción porque recuperó esta ciudad de las manos de la desgracia. Que el personaje que nuevamente será nuestro salvador, será el continuador de la obra comenzada hace 8 años y que ha sido continuada por su entonces meritoria Secretaria de Hacienda que ha hecho de esta ciudad un remanso de prosperidad, de modernidad y de paz. Una ciudad que solo caminará por la senda del progreso de la mano de los personajes que unidos hace algunos años, es posible que hayan organizado hábilmente como manipular una ciudad, entregando obras que se van, que generan orgullo, confianza y fidelidad ciega mientras, unos pocos se reparten una parte discreta del botín de ingresos que esta ciudad recibe y que generamos los que vivimos aquí.

Nuestro régimen del terror lo conforman fuerzas con chaleco que patrullan las calles mientras nos sacan dinero por cualquier cosa; por estacionar en calles que carecen de espacio, por ir a velocidades ridículas en áreas acondicionadas para mayor rapidez, por retenes móviles buscando incautos desprevenidos. Por valorizaciones mal invertidas, demandadas y ejecutadas mediante embargos ilegales.

Nuestro régimen del terror consta de construcciones mal planeadas, que nos dejan sin andenes para caminar, sin sol para disfrutar, sin sombra para amortiguar el calor. Nuestro régimen de terror implementa Pico y Placa para controlar la Inmovilidad mientras, aumenta cupos para taxistas, mientras sigue autorizando calles estrechas en barrios de alta densidad poblacional y sin ninguna visión futura.

Nuestro régimen del terror destruye con su bola de hierro, la historia de una ciudad que carece de memoria mientras implanta nuevos símbolos para recordarnos quien manda. Régimen que no construye sobre lo construido sino que destruye y crea sus propios mitos.

Nuestro régimen del terror tiene atados a muchos que opinan una cosa pero aparentan otra porque tienen contratos con la ciudad, son amigos del amigo que tiene contrato con la ciudad o forman parte del grupo que sabe pero mira para otro lado, porque no le afecta.

Nuestro régimen del terror hace de las suyas a cambio del confort de una población que deposita su voto por unas boletas de concierto, por actividades de circo para mantenernos alejados de una realidad que hiede, a cambio de la estética y del argumento hueco de “¿Si no es el quien mas?”, “Por lo menos se han visto más de lo que roba”, “Si la plata está comprometida por tanto tiempo mejor, él que sea quien la maneje”. Como si esta ciudad, no tuviera lideres capaces de sacarla adelante sin las triquiñuelas de siempre.  Cuando se piensa así, entonces creo que esta ciudad y su gente, se merece el régimen que tiene.


Soy Pamela Cruz, escribiendo el 12-04-2015 desde la ventana de un piso con vista al cielo y que ahora, poco a poco, lentamente, va teniendo construyendo una vista hacia alguna ventana futura de algún vecino futuro.