Mientras llego de la fiesta de
inauguración en casa de unos amigos que decidieron unir sus vidas, recordé mi
lámpara.
Para nosotras las mujeres los adornos
son como otros hijitos. Podemos gastar una fortuna por un pedazo de vidrio si lo consideramos
nuestra obra de arte. Hace dos días la fortuna quiso que una de mis obras de
arte cayera al piso y quedara convertida en un montón de pedazos de vidrio. Por
mas que intenté no pude unir ni uno solo de sus pedazos. No pude hacer nada,
solo escuchar las circunstancias alrededor de la escena y contemplar con
tristeza infinita un montón de vidrios rotos, sin forma, sin precio, sin
estética y con un solo Destino final: la bolsa de basura.
La rabia y la frustración por el
desperdicio de tiempo, de dinero, de aprecio en algo que nunca se volverá a ver,
no tiene comparación. Se alcanza a pensar en reponerla con otra igual pero
nunca se encuentra lo mismo. Podrá ser mas grande, o mas fina, o mas bonita.
Pero nunca será como la original.
He recordado a una amiga que tuvo
alguna vez su corazón como mi hermosa lámpara. Roto y hecho pedazos. No quería otro corazón, solo el suyo que se
encontraba en el suelo, roto, herido de muerte y sin valor comercial. Como mi
lámpara. Contrario al destino final de esta ultima, y luego de intensos
intentos de recuperación, el corazón de mi amiga, juntó sus pedazos, poco a
poco, con un pegamento diferente, nuevo y lento de curar. No creíamos en ese
pegamento. Dudábamos de su calidad. Pero para sorpresa de todos, lo ha pegado, lo
ha restaurado. No solo logró unir las piezas, hizo una obra de arte nueva,
diferente. No solo recupero su corazón sino que ahora late mas fuerte.
A veces lloramos por lo que se
nos rompe, afuera o adentro. Lloramos porque lo creemos insustituible,
irremplazable e inolvidable. Sin embargo, la vida siempre nos sorprende con
pegamentos nuevos que curan corazones rotos o simplemente con el tiempo
encontramos una nueva pieza de arte, mas hermosa que la anterior que nos
devuelva la alegría.
Soy Pamela Cruz después de una
noche de amigos donde también se encontraba aquel corazón restaurado, el 13 de septiembre de 2009