Esta soy yo.


"Lo que inició como un espacio de desahogo, se convirtió en un espacio de testimonio. Lo que Dios ha hecho en mi vida, es mi deber contarlo. No para mí sino para glorificar Su Nombre, sobre todo nombre. Él vive, Él nos ama, Él es real. Él cambió mi vida, para siempre."

domingo, 19 de julio de 2015

Sabes para donde se fueron tus puntos GANAVIVERO?

Hace unos días recibí un correo publicitario. Un sobre amarillo con puntos rojos.  Me preguntaba la comunicación si yo sabía a donde se habían ido mis puntos Ganavivero. Reflexioné mucho antes de contestar mentalmente la pregunta. Cuando se abría la tarjeta decía que los puntos Ganavivero estaban esperando por mi para convertirse en puntos Éxito. Estuve pensando en mis pobres puntos Ganavivero y ya encontré la respuesta:

Mis puntos Ganavivero se encuentran extraviados en algún archivo de un servidor central paisa, atrapados, tristes, aburridos, esperando que yo los libere de su esclavitud para convertirse en algo diferente.  En el pasado, mis puntos se acumulaban, felices, uno a uno con cada compra, y se encontraban disponibles para gastarlos sin remordimiento en el 50% de un producto cualquiera de las secciones de ropa u hogar. Mis puntos Vivero eran valiosos y crecían y se multiplicaban a gusto con cada compra realizada. El ahorro del 50% en una prenda o en un juguete, era exhibido con orgullo frente a mi marido como una forma de aportar para la canasta familiar.

Pero esos tiempos ya no volverán. Mis puntos Ganavivero están destinados a morir,  cuando un operador de sistemas  reciba la orden de eliminarlos del computador porque nadie los reclamó. Puntos, perdónenme!!! Lo siento por ustedes pero mi dignidad no me permite reclamarlos, convertirlos en algo que no quiero, canjearlos por un catalogo limitado de productos que ya tengo y además, escogido por otros, no por mi.  Pretender convencerme de convertir mis puntos a Exito a cambio de una rifa mensual hasta de $3.000.000 repartidos entre los miles de participantes, un catalogo de precios especiales que no son especiales, un 20% todos los miércoles de granja, cuando la competencia me da el 30% y una rifa de un carrito ganador de mercado cada mes es inútil. No me venderé por tan poco. Prefiero dejarlos morir.

Cuando los señores operadores del Éxito comprendan que no pueden venir a la costa, imponernos su ropa cachaca, sus almacenes aburridos, sin sorpresas, totalmente previsibles, sin ofertas y actividades, todo tan bien organizado pero carentes de espíritu, de emoción, de alma; cuando comprendan que al costeño no lo pueden convencer con un plato montañero porque aquí lo que se come es sancocho, cuando ellos entiendan que su mejor activo costeño era su sistema de Fidelizacion pionero en Colombia, aniquilado sin compasión, que permitía conocer nuestros hábitos de compra, consentirnos, que ambiente tener en el almacen para pasar mas tiempo dentro, cuando nos respeten y no nos burlen, de pronto, en ese momento convierta mis puntos en algo no traicione el espíritu con el que fueron creados.

Soy Pamela Cruz escribiendo el 17- nov - 2008