Esta soy yo.


"Lo que inició como un espacio de desahogo, se convirtió en un espacio de testimonio. Lo que Dios ha hecho en mi vida, es mi deber contarlo. No para mí sino para glorificar Su Nombre, sobre todo nombre. Él vive, Él nos ama, Él es real. Él cambió mi vida, para siempre."

lunes, 20 de julio de 2015

MI CARTA AL NIÑO DIOS 2014


Era  24 de diciembre a las 7 pm en nuestra antigua casa de la Cra 66 con 75. Se acababa el año 91, y por más que intento recordar que nos pudo pasar ese año, no recuerdo nada. Sólo ese día.

Mi familia siempre ha sido chiquita. Pocos, buenos y valientes, como reza un lema militar. Somos del interior, y la migración fue solo de papá, mamá, abuela y tres muchachitas pequeñas. Cada navidad fuimos solo nosotros y los vecinos que nos acogían con cariño. Ese año, en uno de mis arranques nostálgicos, y animada por una lectura que daba ideas sobre cómo pasar la navidad, propuse hacer un acto ceremonial. Preparé la sala de la casa con velas, y reuní a la familia alrededor de la mesa de sala para contar lo bueno y lo malo que nos había pasado ese año. Dar gracias a Dios por estar unidos, nuestra pequeña familia. Para acompañar ese momento, apagué la luz y coloqué en el equipo Marantz que mi papá no dejaba que nadie tocara, el disco LP de José Luis Perales que tenía una canción que había sido un éxito desde que salió al mercado: “Navidad”.  Tomados de la mano, a media luz, y en medio del bullicio de aquel 24 de diciembre, la voz de José Luis Perales retumbaba en esa sala e inundaba con su melodía nuestro corazón. Aún recuerdo la sensación de luz que pasábamos de mano en mano. No había por qué llorar, estábamos juntos, éramos felices, solo compartíamos la sensación de unión, que 22 años después aún siento como si fuera ayer. Fueron 4 minutos eternos. Fueron 4 minutos suspendidos en el tiempo y en ese espacio infinito de la relatividad. Fue nuestro último año juntos, los 6. Al año siguiente murió la abuela.

Hoy, he pasado leyendo las memorias de mi amigo Eduardo Uribe quien tiene a su familia de vuelta completa por primera vez en 16 años. Mientras leía el relato lloraba y reía con lo que le ha pasado en ese reencuentro familiar, con hijos a bordo. Ha llegado a mí ese recuerdo imborrable de aquella navidad. La última donde estuvimos los 6. Y de repente, recuerdo que aún no he tenido una navidad donde estén todas las hijas reunidas con sus padres  y estos con todos sus nietos. Y entonces, recuerdo lo que aún le digo a mi hijo de 15 años: “Mientras sigas creyendo en el Niño Dios, y haciéndole carta, Él te traerá el regalo que tú le pidas”. Y de repente, solo pido una cosa para Navidad: Tener una navidad con mis papás, mis hermanas completas y todos los sobrinos.

Soy Pamela Cruz escribiendo hoy 23 de diciembre cuando faltan 24 horas para la llegada del Niño Dios, publicando mi carta abierta al Niño, mientras me aferro con fe a la frase de la novena reza “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia, y nada te será negado”.

https://www.youtube.com/watch?v=dRzX9t4QkiM&index=8&list=PLaVYEtQPyif736UOBfucYPuqKDTdUH4DJ


NAVIDAD NAVIDAD EN LA NIEVE Y LA ARENA
NAVIDAD NAVIDAD EN LA TIERRA Y EL MAR (BIS)

Mientras haya en la tierra un niño feliz
mientras haya una hoguera para compartir
mientras haya unas manos que trabajen en paz
mientras haya una estrella, habrá Navidad.

Mientras haya unos labios que hablen de amor
mientras haya unas manos cuidando una flor
mientras haya un futuro hacia donde ir,
mientras haya ternura, habrá Navidad

Mientras haya un vencido, dispuesto a olvidar
mientras haya un caído a quien levantar
mientras haya una guerra y se duerma un cañón
mientras cure un herido, habrá Navidad