Esta soy yo.


"Lo que inició como un espacio de desahogo, se convirtió en un espacio de testimonio. Lo que Dios ha hecho en mi vida, es mi deber contarlo. No para mí sino para glorificar Su Nombre, sobre todo nombre. Él vive, Él nos ama, Él es real. Él cambió mi vida, para siempre."

lunes, 20 de julio de 2015

LA VIDA ES UN RATITO

En qué momento cierras los ojos y al abrirlos, lo que creíste que sería un parpadeo simplemente, se convirtió en 15 años de tu vida?
Hace un poco más de 15 años, mejor dicho 15 años, dos meses y 11 días, nuestras vidas tomarían rumbos diferentes, y esta foto que tengo grabada en mi memoria sería la última de una familia que hasta ese entonces solo tenía 8 miembros: Papá, Mamá, 3 hijas, 2 yernos y un nieto. Luego de ese día, las fotos siempre han estado incompletas. En diciembre de ese mismo año, se casó mi hermana pero no pudo estar la que se había casado 6 meses antes. Comenzaron a nacer los hijos, a multiplicarse los sobrinos. Las reuniones familiares coincidían para unos pero eran imposibles para otros. Y Luego, sin saber cómo, ni cuando, de pronto, sin darnos cuenta habían pasado 15 años, y con ellos la familia había pasado de 8 a 14 y no teníamos ninguna foto juntos. Los primos se conocen por momentos distintos. Vacaciones a destiempo. Los primos se aman por la sangre que comparten y por los escasos momentos donde han abundado los abrazos, la compincheria, los préstamos de juguetes, los mismos gustos y también los disgustos. Las hermanas hemos logrado una especie de comunicación mixta entre emoticones, mensajes de texto, de voz y una llamada en momentos especiales, como navidad y cumpleaños. He de confesar lo terrible que ha sido ver crecer a mis sobrinos, los que no veo, desde las fotos enviadas; oirlos llegar a la adolescencia a partir del cambio de voz, o por las nuevas tallas de su ropa, "desde la distancia cruel que nos separa", como dice una canción. A los de aquí los veo a menudo, menos de lo que debería. Paradojas de la vida: los tengo cerca, los doy por sentado.

Algunas familias ven como sus miembros crecen y se separan y a veces nunca llegan a juntarse nuevamente. Confieso que he rezado cada noche con mi oración extendida a mis cuñados y mis sobrinos para que nos mantenga a todos bien hasta esa vez en que podamos volver a juntarnos. Esa utopía, ese deseo escondido cada diciembre, cada cumpleaños, cada que veo una foto sin todos. Mañana por fin estaremos por primera vez, juntos para tomar esa foto anhelada, esa foto que me recordará que cuando menos lo esperas, en un parpadeo, en tu vida ha transcurrido 15 años.

Soy Pamela Cruz escribiendo hoy 8 de julio de 2015, a escasas horas de estar juntos de nuevo, Mis papas, mis hermanas, mis cuñados, mi esposo, mi hijo, mis sobrinos, todos juntos por primera vez, compartiendo con todos la alegría de tener completa a mi familia.