Estamos tan acostumbrados a ver como se talan árboles en esta jungla de cemento en la que vivimos, que no nos sorprende el permanente cambio en el paisaje urbano.Hoy tenemos un árbol frondoso, mañana vemos un carretillero recogiendo lo que quedó de sus ramas. Hoy vemos un pequeño bosque, al otro día aparece una retro-excavadora arrasando todo a su paso mientras, irónicamente, detrás de esa maquina infernal de matar árboles se erige una valla verde anunciando la llegada del paraíso urbano en ese camposanto vegetal. Vemos tanta devastación que ya no nos importa si hoy es verde y mañana, amarillo arena. Si el árbol de flores amarillas al otro dia amanece pintado de azul por cuenta de un polvo pegajoso que alguien regó en una carrera de color.
A nadie le importa que pasa con los árboles que acabamos sin misericordia. Nadie extraña que pasa con estos pobre, indefensos y desprotegidos seres que lo único que tratan de hacer es darnos sombra, oxigeno y alegrar el paisaje durante algunos meses del año, con sus hermosas flores.
La indolencia que se apodera de nosotros cuando vemos un animal herido o una mujer maltratada o muertos en atentados, ya no distingue entre los mas indefensos. No nos importa.
Cuando no nos queden árboles que talar, cuando el calor sofocante de la ciudad solo nos de para refugiarnos en los bosques artificiales de los centros comerciales, cuando ni los pajaros tengan donde posar sus patas, alli y sólo allí descubriremos que hemos sido salvajes complices de una ciudad que no dejará nada para el disfrute de su descendencia. Ni siquiera un miserable andén con sombra, de la que protegerse.
Con rabia les entrego esta cronologia destructora de quienes acabaron con el jardin de la glorieta de la 51B entre la Universidad del Norte y el Club Campestre, desconociendo el esfuerzo de hacer llegar el agua que mantenia verdes los árboles sembrados para transplantarlos, burdamente y sin garantizar ningún tipo de mecanismo de riego a la glorieta del Cementerio Jardines del Recuerdo. Un tremendo esfuerzo cuya finalidad fue colocar una "MARAVILLOSA" Valla de 5 metros de alto que no crecerá ni dara frutos vivos ni flores ni sombra para la comunidad. Eso sí, estoy segura que será de gran utilidad económica para todos los que intervinieron en la destruccion de un jardin sin "animo de lucro" para colocar en su lugar un Poste con "todo el ánimo de lucro".
Mientras el mundo normal hace paisajismo con los espacios públicos y monta monumentos que sobrevivan generaciones y que eleven el estatus de los caminos que se recorren, aquí seguimos reemplazando jardín y verde por postes de cemento y publicidad barata. Que viva la consciencia de los que, aprovechando lo dormidos que vivimos todos, acaban con nuestro entorno.
Inicia el proceso de arrancar los arboles de su posición original
Estos arboles tenian un sistema de riego que les permitía mantenerse
Se transplantaron frente al Cementerio




El triste espectaculo de la muerte de los arboles que se han secado por falta del agua que no planearon colocar en su nueva ubicación.
Soy Pamela Cruz escribiendo hoy desde la indignacion que me produce un acto de vandalismo legalizado bajo la sombra que produce quienes tienen el poder de acabar con lo que las iniciativas ciudanas tratan de crear.
Nuevo paisaje urbano, común en la costa. Tierra, desierto y un poste muerto con un letrero de SE ALQUILA.