Esta soy yo.


"Lo que inició como un espacio de desahogo, se convirtió en un espacio de testimonio. Lo que Dios ha hecho en mi vida, es mi deber contarlo. No para mí sino para glorificar Su Nombre, sobre todo nombre. Él vive, Él nos ama, Él es real. Él cambió mi vida, para siempre."

lunes, 20 de julio de 2015

LA RULETA RUSA QUE ES LA VIDA

Amaneció nublado. Como si quisiera llover. Me enviaron un mensaje. Lo que se veía en el encabezado me hizo esperar 20 minutos para abrirlo. Me anticipaba una mala noticia. Así fue: La muerte del papa de un compañero de colegio. Un querido amigo que apareció hace un par de años de nuevo en nuestras vidas. Me he enterado de la muerte de su padre como él se enteró de la misma: Viendo el periódico. Me entristeció la forma absurda de un accidente como ese.

Recordé las mil veces que me he visto la película Premoniciones de Sandra Bullock y me espanta solo pensar en ese momento en que te despides de alguien creyendo que lo verás para la cena y de pronto, sin saber cómo ni cuándo, debes esforzarte en recordar el último instante que lo viste con vida. En la posibilidad dejar una discusión por la mitad esperando el final del día para arreglar las cosas, para esperar una disculpa o para seguir la discusión. Y jugamos a la ruleta rusa sin saberlo.

Un beso, un abrazo, una llamada, un grito de rabia, puede ser lo último que recordemos de ese alguien que creemos inmortal. Que creemos nuestro para siempre. Pero la vida juega su juego, “la partida esta servida, mucho antes de empezar”, como dice Carlos Goñi, en la canción “Esperando mi tren”. Y cuando se juega con los dados marcados, es mejor llegar livianos.

Despedirse con amor, colgar sin rencor, cerrar lo que debe cerrarse y poder decirse lo que tiene guardado a tiempo,  es indispensable en estos tiempos difíciles. En estos tiempos que nos hacen pensar en que tenemos el control de todo. Creemos que todo está a la vuelta de una llamada, de un whatapps, o en la esquina; que tenemos el control de todo, incluyendo de nuestra vida y de nuestros seres queridos. Cuando estas cosas pasan, me recuerdan tristemente que, de lo único que tenemos control, es de las cosas que decimos hacemos y demostramos, en el último momento. El resto, le pertenece a un futuro esquivo que solo se conoce cuando se volvió pasado y presente.

Soy Pamela Cruz, escribiendo hoy 8 de junio en un día triste, para mi amigo pero también para quienes sabemos que cada hora de nuestras vidas jugamos a la ruleta rusa con las cosas sencillas del día de afán.

Comparto una canción de Elvis Presley lanzada en el 72, una cancion que me recuerda lo importante que es decir, tocar, besar, abrazar, amar a las personas importantes de nuestra vida, cuando estamos a tiempo.

https://www.youtube.com/watch?v=6NyEgc6ikFM&list=RD6NyEgc6ikFM