Esta soy yo.


"Lo que inició como un espacio de desahogo, se convirtió en un espacio de testimonio. Lo que Dios ha hecho en mi vida, es mi deber contarlo. No para mí sino para glorificar Su Nombre, sobre todo nombre. Él vive, Él nos ama, Él es real. Él cambió mi vida, para siempre."

lunes, 20 de julio de 2015

MIENTRAS SE PUEDA

Fue un 31 extraordinario. De alguna manera, este fue diferente. Minimalista, diría,si se habla en términos de decoracion. Solo eramos dos familias, solas sin infiltrados.  Era extraño, porque por primera vez en muchos años eramos pocos, pero eramos todos. Pasamos la noche cantando rancheras, boleros, todas canciones viejas, algunas nunca las había escuchado, canciones cantadas a solteras q luego terminaron casadas. Escuchábamos y cantábamos. Y escribimos en un raro ritual inventado por mi. Sacamos los papeles para contar lo bueno, quemar lo malo y dejar x escrito los deseos para el año siguiente.

Mientras espero afuera en la funeraria, solo esa imagen recuerdo de toda una noche de fiesta familiar: Que estábamos todos, que eramos felices y que estábamos juntos. El esposo me abraza y llora y entre llanto susurra "como cantamos de rico aquella noche de 31". Y yo lloro.

Lloro porque también me acuerdo, lloro porque ayer estaba cantando y hoy reposa acostada en un cajón. Inerte, quieta para siempre.

Todo lo que dicen de la fragilidad de la vida, bla,bla,bla.... Hoy es verdad.  No me puedo quitar de la cabeza que ayer cantamos juntas y hoy no recuerdo la letra, solo me queda el recuerdo.

Cuatro hombres lloran una muerte. Cuatro hombres deben aprender a vivir con su recuerdo. Cuatro hombres deben curar un corazón partido. Cuatro hombres deben aprender a hacerlo latir con cicatrices y a sentir las punzadas de dolor en épocas claras, cumpleaños, navidad, madres, sábados, domingos, días de lluvia, de nostalgia. Cuatro hombres deberán aprender a escuchar en el silencio, a sentir su presencia, a recordar su consejo. Cuatro hombres deberán aprender a sentir que allá donde esté esta feliz. Aunque el dolor de una partida los haga ver egoístas.

Y mientras ellos aprenden y yo veo impotente como aprenden sufriendo, pienso en todos los momentos que vivo día a día, esperando que la vida de un zarpazo y convierta ese momento normal, en la ultima vez que vi, o que me vieron.


Soy Pamela Cruz escribiendo hoy 12 de febrero 2013, no acerca de la muerte, sino de la vida, y la oportunidad de vivirla. Compartirla cuando aún tenemos tiempo y podamos con quienes amamos y a quienes apreciamos.